domingo, 11 de noviembre de 2012

Lo de hoy...



Definitivamente el mundo no es lo que era cuando éramos  jóvenes, ni será lo que es hoy, cuando nuestros hijos sean adultos; como papas nuestra tarea es adaptarnos y sin embargo no permitir que se pierdan los valores que conocemos y que nuestros padres a su vez nos inculcaron. Seguir transmitiendo los valores que conocemos no es tarea fácil ya que estos solamente logran ser transmitidos eficazmente a través del  ejemplo lo cual demanda un mayor esfuerzo de nuestra  parte.

Nunca con sermones vacios e inútiles que solo consiguen enfrascarnos en discusiones estériles ya que papa o mama nunca van a estar a la moda lo suficiente ni sabrán lo necesario como para que un adolescente se sienta tentado a pensar siquiera que tal vez tengamos un poco de razón y que tal vez cabe la remota posibilidad de que papa o mama ya hayamos vivido nuestra propia adolescencia.

No hablemos de cómo se deben vivir los valores no hablemos de ellos, sino mas bien hagámoslos a ellos parte de nuestra vida de modo que naturalmente sean parte de la vida de nuestros hijos… nada fácil. Ya que precisamente tenemos al mundo (sociedad, medios, tecnología,…) en nuestra contra.

Los valores no son cool, no están de moda, ni son lo de hoy. Sin embargo sí, ya que los valores no tienen fecha de caducidad, lo que era bueno antes es bueno hoy y seguirá siendo bueno. Respetarnos a nosotros mismos y a nuestros esposos o esposas. Ser honestos, ser sinceros… El respeto a nuestros padres, hablar con respeto a nuestros mayores, respetar  a las autoridades, dígase maestros, directores, autoridades en general, ser tolerantes con las personas que piensan o son diferentes que nosotros, no actuar violentamente. En fin…

Si creyéramos realmente que esto puede transformar no solo  la vida de nuestros hijos sino a la sociedad  en general nos tomaríamos nuestra tarea de papas un poco más en serio. 

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